Érase una vez
Una página en blanco y una gran idea
Todos los niños ya son el héroe de algo: el paseo en bici, el diente que se cayó, el dragón debajo de la cama. El problema es que los libros de las tiendas siempre van sobre otro niño cualquiera. Así que quien fundó esto —una madre o un padre con un portátil— se propuso arreglar el nombre de la portada.